PLAN DE ACOGIDA DEL IES V CENTENARIO


Protocolo de actuación en el caso de acogida educativa.





  1. Principios de básicos



Las acciones de acogida educativa se ajustarán a los principios de:


  • Globalización. El objetivo global de todas las actuaciones será favorecer la acogida e incorporación con garantías al sistema educativo del alumnado inmigrante que esté recién llegado a nuestro Centro.


  • Convergencia de las actuaciones. Estarán coordinadas por la Jefatura de Estudios y el Departamento de Orientación.


  • Rapidez, versatilidad y utilidad de la respuesta educativa. Los contenidos básicos de las acciones que se realicen deberán conseguir de manera eficaz, rápida y lo menos traumática posible la integración de este alumnado en nuestro centro. Piezas fundamentales en este entramado serán:


  • La detección de problemas en la comprensión y la expresión del idioma español.
  • El análisis pormenorizado de los niveles académicos de partida en las distintas áreas.
  • La integración en grupos aula-clase adecuados.
  • El arbitraje de medidas transitorias encaminadas tanto a la enseñanza del español, si procede, como a la evaluación y consecución de las competencias básicas para manejarse con ciertas garantías en el nivel adjudicado en su escolarización.


  • Conexión con las demandas de la familia y del alumnado acogido. Resultaría inviable la integración en nuestro sistema educativo sin una correcta labor de acercamiento a los valores y estímulos socioculturales de nuestra sociedad desde los de la de origen. Igualmente es prioritario conocer cuáles son las demandas e intereses concretos que la familia inmigrante necesita que el sistema educativo solvente en el caso de su hijo/a. Para todo ello es imprescindible que la acción educativa, tutorial y orientadora favorezca la integración social e intercultural y enmarque la labor educativa del Instituto dentro de un proceso de mejoras de competencias del alumno/a acogido.



  1. Actuaciones en el proceso de escolarización



  1. Escolarización. Se distinguen dos momentos:
a) Con el curso escolar ya empezado: Una vez que reglamentariamente se solicite por parte de la familia o de la administración la inscripción de un alumno o una alumna inmigrante en nuestro centro será adscrito por la Jefatura de Estudios al nivel que le corresponda por la edad. En el caso de retrasos académicos significativos o cuando concurra alguna circunstancia especial que lo justifique, se podrá solicitar, si así se estima oportuno, a la Delegación Provincial de Educación la incorporación a un curso anterior al que le corresponde por la edad. En cualquier caso se tendrá en cuenta que la socialización es más fácil en un grupo de edad igual a la del alumnado de acogida, y que la relación con los compañeros y compañeras va a facilitar la adquisición de unas pautas básicas de comportamiento. Para la adscripción del alumnado de acogida a un grupo concreto del nivel seleccionado, el Jefe de Estudios, una vez oídos tanto a los tutores implicados como al Coordinador de Apoyo Lingüístico, considerará el clima y nivel de convivencia en cada uno de los grupos, el número de alumnos en cada clase y las posibilidades de integración del nuevo alumno. El Jefe de Estudios comunicará la nueva matriculación al tutor/a del grupo seleccionado y, asimismo, indicará al alumno/a el horario del grupo que, provisionalmente, y mientras no se tomen otras medidas, deberá cumplir. El tutor o tutora y el Jefe de Estudios trasladarán la información previa al profesorado del grupo. Esta adscripción debe ser considerada flexible, de modo que si en un determinado periodo de tiempo se considera que el alumno debe cambiar de grupo, esto sea posible.
b) A principios del nuevo curso: La adscripción del alumnado inmigrante a los distintos grupos se hará en virtud de los criterios mencionados en el punto anterior, además de otras consideraciones de tipo pedagógico o de las posibilidades ofrecidas por los horarios de los grupos. Si se trata de alumnos que ya se encontraban en el centro durante el curso anterior, una vez comenzado el curso el tutor o tutora reunirá al equipo educativo e informará de la situación de partida de estos alumnos y de lasa decisiones tomadas por los equipos educativos del curso anterior. Si se trata de alumnado de nueva incorporación, se procederá con ellos como se establece en este protocolo de acogida.


  1. Entrevista previa con las familias. En el mismo momento de la solicitud de la matrícula y una vez que se sepa que se va a aceptar, el Jefe de Estudios derivará a la familia al Orientador/a para que en el mismo día o a la mayor brevedad posible, realice una entrevista con la familia y el alumno/a con el fin de ir recabando información para la realización del informe básico de acogida (en adelante I. B. A.) y con el de informar con detalle de las características del sistema educativo y de nuestro centro, en particular. Para este fin se tendrán elaborados folletos informativos en varios idiomas tanto del sistema educativo como de nuestro Instituto.


  1. Presentación del nuevo alumno o alumna a su grupo. El tutor o tutora implicado, o en su defecto el Jefe de Estudios, acompañará al alumno o alumna a su grupo presentándolo a sus nuevos compañeros. Asimismo le informará, previamente, del material básico de trabajo y del plan de gratuidad de libros. Aunque la tramitación de un lote de libros se comenzará en ese mismo momento, se concretará definitivamente una vez decididas las medidas extraordinarias y transitorias que afecten al alumno/a.


  1. Padrino” o “madrina” del alumnado de acogida . El tutor o tutora del grupo nombrará un “padrino” o “madrina” entre los alumnos y alumnas del grupo, que se encargará, durante las primeras semanas, de enseñar al nuevo/a alumno/a alumna las dependencias del centro, lo conducirá a las distintas aulas donde reciba clases, se preocupará de que conozca las más elementales normas de funcionamiento del centro y servirá de enlace entre el nuevo alumno o alumna y el resto de profesores del grupo. Se preocupará especialmente de poner al alumno en contacto con otros alumnos de su misma L1 o nacionalidad.


  1. Determinación de las competencias. Durante los primeros días de clases el alumno o alumna de acogida realizará pruebas referidas en las distintas áreas, en especial en Lengua Castellana, Matemáticas y Lenguas Extranjeras, y, en las medidas que se arbitren, en el resto de las áreas. Dichas pruebas deberán estar preparadas en el centro para distintos niveles, con lo cual después de corregirlas se podrá determinar el nivel de competencia en las distintas áreas. Las pruebas se tendrán redactadas en varios idiomas con la intención de que las competencias puedan determinarse sin que afecte el no conocimiento del idioma español. Su corrección e interpretación corresponderán a los profesores que impartan clases en el grupo afectado, que comunicarán sus resultados a la Jefatura de Estudios. Para todo esto existirán formatos de referencia en el Centro. Asimismo el alumno o alumna de acogida se someterá a pruebas de castellano tanto orales como escritas que permitan conocer su nivel. Dichas pruebas serán diseñadas, efectuadas y corregidas por el coordinador de apoyo lingüístico el cual comunicará al Jefe de Estudios sus conclusiones.


  1. Atención a la diversidad y flexibilidad en la respuesta educativa y de integración. Con el fin de garantizar la adecuada atención en el curso de ingreso en el centro y en los posteriores, cada alumno contará con un informe básico de acogida (I. B. A.) que se adjuntará a su expediente personal y que será pieza clave para las acciones de acogida. Dicho informe será realizado con extrema prontitud, siendo el departamento de Orientación el encargado de su realización, en colaboración con el equipo educativo, el coordinador de apoyo lingüístico y la jefatura de estudios. Además de todos los datos, orientaciones y precisiones que se estimen pertinentes, en el I. B. A. se hará constar de forma obligatoria:


  • Datos personales y familiares.
  • Escolarización anterior (dentro y/o fuera de España)
  • Competencias lingüísticas.
  • Competencias en las distintas áreas.
  • Evaluación psicopedagógica inicial.
  • Expectativas del alumno y padres.
  • Plan detallado de trabajo con el alumno en el curso de ingreso y medidas a aplicar.
  • Orientaciones generales para el profesorado, tutores, jefatura de estudios y familia.
  • Evaluación y seguimiento del I. B. A.


  1. Reunión del equipo educativo. Una vez elaborado el I. B. A. el Jefe de Estudios, el Orientador/a, el coordinador de apoyo lingüístico y el equipo educativo del grupo en que se ha encuadrado el alumno/a acogido se reunirán para estudiar el informe básico de acogida, discutirlo y modificarlo si se estima oportuno. Una vez realizada esta reunión el I. B. A. tendrá carácter definitivo y se pondrá en marcha el plan de trabajo trazado y las medidas a aplicar con las orientaciones que en él se detallan.


  1. Medidas extraordinarias y transitorias recogidas en el I. B. A. Aunque el alumnado será matriculado en el centro en el grupo y aula que le corresponda, conforme a la normativa de escolarización; como medidas extraordinarias y transitorias, se podrán utilizar la inclusión en el aula de Apoyo, la asistencia a clases del plan de acompañamiento y la organización de agrupamientos flexibles para facilitar su acogida y acelerar, en caso que lo precise, el proceso de aprendizaje de español. Por motivos de acogida no deberá permanecer en el aula de Apoyo más de un curso escolar, si bien en el caso de haber llegado al centro en el segundo cuatrimestre del curso, en la evaluación final se decidirá si se continúa o no, durante el primer trimestre del siguiente curso, con alguna medida de acogida. La permanencia en los agrupamientos provisionales tenderá a ser la mínima posible, procurando que el tránsito a su grupo de referencia sea, en la medida de las posibilidades del alumnado, rápido. Como es lógico el profesorado responsable del seguimiento y evaluación del alumnado será el del curso y grupo en el que haya quedado englobado. En cursos posteriores, las distintas intervenciones sobre este alumnado serán las que consideren necesarias los equipos educativos de los grupos en los que se encuentren (quienes decidirán sobre las posibilidades de integración, apoyo, acompañamiento, adaptaciones y diversificación curricular), así como las indicaciones que pueda hacer el Departamento de Orientación. Dichas medidas, las del curso de ingreso y las de los posteriores, deberán ser ratificadas por los padres. En todo caso, los alumnos estarán con su grupo de referencia en las áreas de Educación Física, Educación Plástica y Visual, Música, Tecnología y Religión.


  1. Comunicación a las familias del plan de trabajo previsto en el I. B. A. Con posterioridad a la elaboración y aprobación del I. B. A. el tutor/a y el departamento de Orientación citarán a la familia del alumnado acogido y le comunicará las acciones previstas para la acogida en el centro de su hijo/a. Los padres deberán ratificar las actuaciones previstas referidas a integración, apoyo, acompañamiento, adaptaciones y diversificación.


  1. Tutoría y Orientación. Siendo conscientes de que el primer curso de estancia en el instituto representa para el alumnado una situación de tránsito entre la situación académica en su país de origen y la nueva en España, la acción tutorial y de orientación del alumno de acogida se realizará de forma especial, revisando la situación del alumnado en el centro de forma constante y coordinando todas las actuaciones y planes de trabajo recogidos en el I. B. A.


  1. La enseñanza del español. Si la lengua materna del nuevo alumno o alumna no es el castellano, el coordinador de apoyo lingüístico decidirá qué tipo de refuerzo lingüístico necesita y qué horario se dedicará a ello, preocupándose de proporcionarle el material necesario para que pueda estar trabajando intensivamente durante los primeros meses si su nivel de castellano aún le impide seguir el desarrollo de las materias con normalidad. La enseñanza del español será abordada conjuntamente desde todas la áreas en un proceso de inmersión lingüística en el español. Así, el profesorado de todas las materias del curso se preocupará de que el alumnado de acogida esté trabajando en cada asignatura con material adaptado a su nivel de español para, en la medida de lo posible, introducirlo poco a poco en los contenidos del área así como incluirlo en las actividades normales de la asignatura.
  2. El español como segunda lengua. Una vez adquiridas en el idioma español las competencias lingüísticas mínimas para ser insertado, en el menor tiempo posible, en el su nivel de escolarización (con los agrupamientos, apoyos, etc. previstos anteriormente), el alumnado de acogida que lo precise deberá proseguir con el aprendizaje del español. A tal fin, a la hora de organizar el nuevo curso escolar, la Dirección del centro tendrá presente la previsión de alumnado inmigrante de lengua materna distinta del español y solicitará de la Administración Educativa la articulación de medidas adecuadas para la enseñanza del español como L2 tanto para niveles iniciales como intermedios o avanzados.


  1. Integración social. Con este alumnado, el desarrollo de habilidades sociales y para la vida en su nuevo entorno se constituirá en contenido transversal que procure facilitar el acceso a la sociedad y cultura. Con todo el alumnado se trabajará especialmente valores de solidaridad, tolerancia, convivencia, etc.


  1. Interculturalidad. A fin de evitar la ruptura total con su cultura de origen y facilitar su motivación y autoestima, en los centros de interés, contenidos, vocabulario, etc., se procurará partir de elementos de su cultura.


  1. Necesidades complementarias de integración. En el caso que se detecte alguna necesidad complementaria del alumnado y/o sus familias que esté fuera del ámbito meramente educativo, el Instituto se pondrá en contacto con el mediador intercultural, Servicios Sociales o con los departamentos de atención al Inmigrante de distintas administraciones para que pueda darse respuesta a la necesidad detectada.